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(páginas 344-345)

Tres noches después de la desaparición de Lucy, una joven pareja de estudiantes del instituto fue al Paraíso de la Pasión para estar a solas. Cerca de la medianoche, hora en que la muchacha debía regresar a su casa, trataron de volver a la ciudad y descubrieron que las ruedas del coche se habían hundido en la nieve. En un primer momento el muchacho empujó el coche por detrás mientras su compañera se hacía cargo del volante y pisaba el acelerador. Después el joven cogió una pala del maletero y, en la oscuridad, mientras la joven se frotaba las orejas con los guantes rogándole que se diera prisa, él empezó a cavar.

De este modo fue descubierto el cuerpo. Estaba completamente vestida; en realidad, la ropa interior estaba tan congelada como la piel. Además, había una hoja de papel a rayas congelada junto a su mejilla, y su mano sujetaba el papel. Una primera hipótesis que sostenía que quizá hubiera levantado la mano para protegerse de un golpe fue desechada cuando el médico forense informó de que, a excepción de un pequeño rasguño en el nudillo de la mano derecha, el cuerpo no presentaba heridas, contusiones, punzadas ni ningún otro signo de violencia. Tampoco había indicios de que hubiera sido violada. Del embarazo no se dijo nada, ya fuera porque el médico forense no encontró ninguna evidencia o porque la investigación solo incluía las pruebas de laboratorio rutinarias. Se estableció que la causa de la muerte había sido la exposición a la intemperie.

El forense solo podía suponer cuánto tiempo había permanecido en el lugar sin ser descubierta; las temperaturas bajo cero habían preservado intacto el cuerpo, pero, a juzgar por la altura de la nieve que estaba encima y debajo del cuerpo, se supuso que la joven llevaba muerta treinta y seis horas. Si había ocurrido de ese modo, había logrado sobrevivir en el Paraíso de la Pasión durante un día y una noche, e incluso tal vez hasta la mañana siguiente.

Solo varios meses después del funeral, durante una de esas primaveras frías, frescas y húmedas que suelen darse en el interior de Estados Unidos, las cartas de la prisión comenzaron a llegar directamente a la casa.

FIN

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Cuando ella era buena
Philip Roth

When She Was Good
DEBOLS!LLO
Traducción de Horacio y Margarita González Trejo

noviembre 2006 – Mondadori

Nota: 7

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